Tuesday, November 21, 2006

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Monday, November 20, 2006

ALEJANDRO JODOROWSKY

(Tocopilla, 7 de febrero de 1929), artista polifacético chileno de origen judío-ucraniano es un escritor, caricaturista, mimo, actor, curandero, creyente del tarot, chamán, psicomago conocido de Pablo Neruda, de André Breton (a quien vio defecando en su casa según cuenta) y de Goyo Cárdenas, discípulo de Pachita, conocido de Carlos Castaneda, director y conferenciante entre otras cosas. A la edad de 23 años quemó sus fotografías y se fue de Chile. Vivió en México y actualmente reside en Francia. Fundó, junto a Roland Topor y Fernando Arrabal, el Grupo Pánico.
Actualmente Jodorowsky vive en Vincennes, París, donde da clases de Tarot y conferencias sobre sus descubrimientos (la psicomagia y la psicogenealogía) en el Cafe Le Téméraire del Boulevard Daumesnil.
El 27 de abril de 2006 recibió la Orden al Mérito Artístico y Cultural Pablo Neruda, de manos de la Presidenta de Chile Michelle Bachelet.
¿Cómo conoció a Moebius?
A.J.: Moebius es el más grande dibujante de la actualidad. Nos conocimos durante la preparación de Dune, la película que íbamos a hacer basada en el libro de Frank Herbert. Como el proyecto no salió adelante, decidimos crear juntos una serie de cómic en el mismo estilo. Así nació El Incal, que se convirtió en un éxito. Ha vendido millones de copias. De eso, no de la literatura o del cine, sí se puede vivir. No he parado de colaborar con dibujantes como Arno, Beltrán y otros. Lo que no me gusta del cómic es que hay pocas mujeres. Hay alguna muy buena, pero es como si les interesara menos.
¿por qué cree que sistemas tan aparentemente distintos como el psicoanálisis, que es básicamente materialista, y el esoterismo, la alquimia, el chamanismo, acaban por coincidir en muchas cosas?
A.J.: Es el misterio del hombre. Por eso te llevan a lo mismo. Es el hombre: lo coges por el psiconálisis, por la magia, por la Cábala y siempre llegas al mismo punto: al hombre, a su misterio. Todavía nos queda mucho por conocer del propio hombre, sigue siendo un misterio y lo seguirá siendo, probablemente. Yo me interesé por todos estos conocimientos por culpa de mi padre... Era tan materialista que me llevó en sentido opuesto. Un día, cuando tenía menos de veinte años, de borrachera con mis amigos poetas chilenos, me di cuenta de que iba a morir. Fue como un rayo. Cuesta mucho aceptar la propia desaparición. Sales un poco a la cresta de la ola y luego, se acabó, vuelves al océano. Yo busqué aspirinas intelectuales. El budismo, Gurdjeff... La vida es un sueño, pero puede ser una pesadilla o un sueño agradable. Es nuestro trabajo conseguir que sea un buen sueño.

EL TAROT ES LA COSA EN SI

Alejandro Jodorowsky escritor, cineasta pánico y psicomago por excelencia, ha publicado junto a Marianne Costa, La Vía del Tarot, en la Editorial Siruela. Este libro es posiblemente su obra más trascendente, en el sentido que perdurará por mucho tiempo como referente fundamental en el estudio del Tarot. Los trabajos sobre el arte de echar las cartas son escasos y poco serios. Jodorowsky y Marianne Costa son, sin duda, los mejores tarotistas del planeta. Con ellos aprovechamos la ocasión para aclarar el sentido del viejo, poético y denostado arte de leer las cartas, antes de que nos las tiren y de que el inconsciente se despliegue sobre la mesa como si fuera un pulpo recién pescado.
El tarot suele vincularse con la superstición y el engaño. Hay gente que lo ha convertido en un instrumento para ganarse la vida aprovechando las dudas de los demás…
Alejandro.- Claro, porque los pobrecitos echadores de cartas son comerciantes. No saben ni lo que manejan. Tienen que comer. Yo siempre he tirado el Tarot gratis. Cincuenta años tirando el Tarot gratis, porque no quiero caer en lo de contar paparruchas y mentiras para ganarme unos pesos. El Tarot no es para mendigos, y los que lo leen en los parques son en la mayoría de ocasiones mendigos que buscan su dinero y usan cualquier Tarot sin conocerlo. Compran un Tarot y lo usan como si fuera un instrumento para ganarse la vida, diciendo lo que se les pasa por la cabeza para llenar los diez minutos que tienen que hablar… Pero eso no es el Tarot. El Tarot es sagrado, como la ceremonia del Té o como un combate de kendo, o como una sesión ante un magnífico psicoanalista.
Marianne.- Por eso Alejandro se inventó la palabra “tarología”, que es de lo que estamos hablando ahora y que en realidad consiste en una conversación espiritual o terapéutica entre dos personas apoyándose en los arquetipos dibujados que constituyen el Tarot. No tiene nada que ver con la videncia ni con la cartomancia. Estamos hablando de un arte terapéutico y espiritual. Cualquier herramienta puede servir para cualquier cosa, podemos utilizar un cuchillo como desatornillador, la mayor parte de la gente no sabe usar el Tarot.
Alejandro.- Yo le leí el Tarot a Peter Gabriel, a Marilyn Manson, al Presidente de Chile y a mi maestro Zen Eyo. El maestro me dijo: Es un juego. Y yo le dije: Pues juguemos. Luego le expliqué que tenía problemas sexuales. Me gritó: ¡¡¡Tengo!!! Al día siguiente se fue a Japón a buscarse una mujer. Era un juego, pero ¡cómo le sirvió! Para leer a esta gente hay que conocer el Tarot. Cuando le leí al Presidente sentí que leía a un León. Pensé que en cualquier momento me cortaba el cuello. Hay que ser prudente con el tigre. Y cuando le lees a una estrella del rock tienes que ser prudente con su inmenso ego, porque si le hieres el ego, uff. El ego no sirve de nada y el ego de unos de estos famosos es como una herida abierta que le persigue.
Marianne.- Pero lo más difícil es leerle el Tarot a Jodorowsky (Risas). A veces me hace el inmenso honor de dejar que le lea el Tarot, o incluso de ser receptivo a lo que le digo, pero lo hago con mucho respeto.
Habéis hablado de arquetipos… ¿Cuál es la relación entre los arcanos y los arquetipos de Jung, o incluso entre esos arcanos de la baraja y las ideas puras de Platón?
Marianne.- Creo que los arcanos del Tarot son arquetipos en un sentido amplio, más extenso de aquel que les otorgaba Jung. Esto hace posible que en el Tarot encontremos relaciones sorprendentes. Por ejemplo, si te llevas un Tarot al Museo de Arte Sagrado de Florencia vas a encontrar resonancias y parecidos increíbles. Si acudes a Nôtre-Dame, te ocurrirá lo mismo. Los arquetipos del Tarot son universales: puede decirse, como afirma Alejandro, que constituyen la columna simbólica de la psique humana.
Alejandro.- Por otra parte, cuando hablamos de los arquetipos de Jung, nos referimos a los comentarios de Jung sobre los sueños y a algunos arquetipos que estudió a través de ellos, como el del Loco Salvaje o el del Bárbaro; pero sucede que en el Tarot no estamos hablando de comentarios, sino de los propios sueños. Los arcanos no son interpretaciones, son arquetipos en sí mismos. El Tarot es como el sueño. No nace como comentario a nada. El Tarot es la cosa en sí.
Eso es lo que permitiría que el Tarot sirva para confrontar cualquier realidad y sirva para conocerla más profundamente...
Marianne.- Lo que podrás comprobar cotejando los arcanos con cualquier realidad. Si un experto en budismo tibetano se pone en contacto con ese espejo que es el Tarot, descubrirá nuevas realidades de la religión tibetana, entenderá mejor esa religión. Es alucinante. Lo hemos constatado desde hace años. Cada vez que hay algo que te interesa, lo pones frente al espejo del Tarot y se pondrá a dialogar de una manera muy extraña, que no tiene fin. Nosotros continuamos aprendiendo, adivinando sentidos y símbolos permanentemente. El otro día, leyendo el Tarot a Joaquín Sabina, vimos que, ante la carta del Juicio, pidió que le aplaudieran porque resulta que quería volver a subir al escenario. De repente descubrimos que en la carta del Juicio las personas están rezando pero que también pueden estar aplaudiendo. Es una maravilla, porque los arquetipos masculino y femenino del Juicio son como los padres arquetipales que ven nacer al niño... Y ahora resulta que pueden ser también el público ideal, lo que jamás se nos había ocurrido. Y eso que llevamos años y años estudiando el Tarot, que evidentemente no tiene límites.
¿Estáis hablando de Magia?
Alejandro.- Este Tarot (coge en su mano un Tarot como el que presenta la edición de Siruela) se ha ido haciendo solo. Parte del Tarot restaurado de Marsella que recompuso Paul Marteau en 1920: cogió un Tarot, le añadió unos colores, etc. Era una aproximación al verdadero Tarot. Por entonces, como por casualidad, vino a golpear mi puerta Philipe Camoin, que era el último descendiente de los editores del Tarot. Quería que yo le hiciera una terapia. En aquel momento le dije que la terapia consistiría en restaurar el Tarot, sin saber en qué me metía... Después empezamos a buscar los colores originales del Tarot, que no encontramos en ningún museo. Recordé que hace años, al lado de mi casa -a cincuenta metros, en Ciudad de Méjico- había una anticuario que tenía uno muy viejo. Al lado de mi casa... Todo te busca. Fuimos y lo recuperamos. El resto lo cuento en el libro...
En vuestro caso, el Tarot no ha sido la vía única de conocimiento. Habéis practicado Zen, habéis tomado sustancias...
Alejandro.- ¡No hay vías únicas, amiguito..! Estamos en un mundo donde los caminos se entrecruzan... Hoy escribí un poema:Estamos juntos/ En el mismo punto de diferentes caminos.Tenemos caminos, se entrecruzan los caminos. Todo vibra, es como una orquesta. Si tú tocas un instrumento, el resto de la orquesta vibra. Tú tocas el Tarot y vibra el Zen, el taoísmo, el cristianismo, la Alquimia, la Cábala, todo se pone a vibrar... Pero si tomas el Zen, el Tarot se pone a vibrar.Se puede seguir la vía del Tarot si te aburre seguir las otras vías. El Tarot te da todo lo que las otras vías te pueden ofrecer.
Marianne.- Debemos ubicarnos de nuevo en el presente. Este libro sale en el 2004/2005. En el 2005 todos somos ya seres planetarios. Lo que no éramos hace cincuenta años. Si vives en una montaña, como un ermitaño con un maestro al lado y sin ningún medio de comunicación puedes seguir una sola vía, pero vivimos precipitados en un mundo totalmente barroco. De esta manera, el Tarot es como un apoyo, un esqueleto de la psique que te permite vivir en este mundo barroco. Así lo veo yo. No es que sea una vía única, pero es una herramienta específica para vivir en este mundo de la profusión inconcebible, que no ha existido jamás en la historia de la humanidad.
Después de leer vuestro libro creo que percibís el Tarot como una herramienta metafísica que actúa semejante a un espejo…
Alejandro.- Claro; es como cuando leímos las cartas a Gala. Me preguntó qué podía hacer con lo que me queda de vida. Yo le contesté que atravesara la muerte y empezara una nueva vida: que abriera un consultorio sentimental. Y fue perfecto. Eso es lo que tiene que hacer. Yo no lo conocía... No sabía que se dedicaba a escribir novelas románticas. También puedes optar, por ejemplo, por sacar tres cartas a una persona que tiene una pregunta y tú sabes la carta que va a sacar la persona. Aparentemente es imposible porque es el azar, pero sucede muy a menudo. Pienso que va a sacar tal o cual carta, y así sucede. Poco a poco, vas entrando en el azar y vas sabiendo que el azar no es un caos sino una Ley que va a producir algo muy preciso. Se puede llegar a ese nivel.
Marianne.- En la relación con el Tarot hay dos niveles muy distintos. En el personal debes conocer las cartas, lo que te ayudará a conocerte, estudiándolas a fondo. Respecto a terceros hay que actuar con una profunda ética para no dañar a la persona que está junto a ti. Hay que tener mucho tacto. Es muy fácil ser agresivo: la persona llega muy abierta. Profundizar en el Tarot y entrar en tus propias dudas y perplejidades te permite ayudar a los demás, pues en el fondo el único poder que te da el Tarot es el poder de ayudar, pero haciéndolo hacia un nivel de paz, de silencio interior, de satisfacción y de curiosidad espiritual profunda que no puede ser más que tuyo. ¿Cómo puedes ayudar? Sólo puedes ayudar desde tu nivel de conciencia. Pero hay que poner mucho cuidado para ayudar a los demás.
¿Cómo os sentís al leer las Cartas a alguien?
Alejandro.- Cuando en Méjico tomé hongos alucinógenos, me daba cuenta de todo lo que sucedía a mi alrededor, me encontraba con una hiperpercepción. Cuando leo el Tarot me siento como una araña en su tela. El consultante es como el insecto que llega a mi red. Yo soy la araña y sé exactamente lo que vale el insecto, cómo lo voy a sacar, cómo lo voy a enrollar. Soy una araña donde mi tela es una prolongación de mis sentidos. Ahora, yo estoy sentado así… Cuando llega una persona mi percepción de la persona no es la normal, no es la real. En la vida normal no puedo no juzgar, no puedo no perdonar, no puedo no ubicar. En el momento en que alguien acude a que le lea las cartas ya veo cómo patalea, cómo se mueve, en qué estado está. Puedo verlo y digo: éste es un hueso duro de roer porque ayudarle va a ser una batalla tremenda... ¿Cómo puedo sanarlo de su ego, por el que está sufriendo? Otro tiene un problema, se agarró a su problema y no lo quiere soltar. Viene a mí a echarme la rabia que tiene contra su papá o su abuelo... qué se yo. ¿Cómo lo voy a ayudar? Todo esto lo veo antes de leer el Tarot. Ya después de haberlo leído tantos años recibo esa percepción instantánea de los otros que no es la misma que en la vida real.
Marianne.- Alejandro suele decir, en una imagen muy bonita, que la lectura del Tarot es una corrida de toros positiva. Se puede decir que muchas veces cuando la persona viene tiene una parte de ella misma que desea quedarse con él. Entonces le tienes que ayudar a deshacerse de esos límites que tiene esa persona para dar un paso adelante hacia los infinitos posibles que tiene cada uno de nosotros, venciendo en cada uno el deseo de no curarse que cada persona guarda secretamente. Y con iluminarse me estoy refiriendo a abrir los ojos a una nueva posibilidad, disolver un conflicto, llegar a amarse a sí mismo en tal o cual cosa, dejar que un impulso creativo llegue... cosas muy sencillas.
1998, Alejandro JODOROWSKY y Philippe CAMOIN redescubren los colores y los símbolos originales del Tarot de Marsella
En 1998, el cineasta Alejandro JODOROWSKY y el maestro cartero Philippe CAMOIN terminan el trabajo de restauración del Tarot de Marsella. Una investigación que conduce a importantes descubrimientos de secretos "ocultos" a través de los siglos. Cineasta legendario, maestro de Tarot, guionista de comics y novelista, Alejandro Jodorowsky estudia el Tarot desde hace más de 40 años. El considera el Tarot de Marsella como el único Tarot de referencia que estudia desde hace más de 20 años. Alejandro Jodorowsky decide junto con Felipe Camoin restaurar el Tarot Original. "Con los secretos concernientes a su historia, a su fabricación, su tradición, su simbolismo y con las planchas de impresión originales, nosotros éramos los únicos capaces de restaurar el Tarot de Marsella Original", afirma Jodorowsky.Philippe Camoin estudia la simbología del Tarot desde la edad de 14 años "Crecí con el Tarot. Ya en mi cuarto de niño los únicos cuadros que tenía no eran otros que las 78 cartas del Tarot de Marsella de Nicolás CONVER, que funda la que devendría posteriormente "Casa CAMOIN"

En 1998, el Tarot de Marsella ha encontrado de nuevo una estructura simbólica que se había perdido en el transcurso del tiempo. El Tarot de Marsella de Camoin y Jodorowsky contiene todo el simbolismo ya conocido así como decenas de nuevos símbolos que los profesores, expertos y aficionados no podrán obviar. Únicamente los colores ya son radicalmente diferentes de ciertos Tarots de Marseille que contienen simplemente el rojo, amarillo y azul, sin que existe el azul celeste ni otros. Esos colores primarios: azul, amarillo y rojo, no iniciáticos, fueron copiados de un juego Camoin del año 1.880 que correspondía a la época de la era industrial con la aparición de máquinas que no podían imprimir más de cuatro colores. Entre los años 1860-1880, el antepasado de Philippe Camoin, que era el último maestro en cartas de Marsella estuvo obligado de inventar esos nuevos colores para adaptarse a las máquinas. Así nació una edición particular, especialmente creada para la producción en masa. Son esos colores primarios inventados y no iniciáticos de 1.880 que 50 años más tarde fueron usados por otros impresores. Desde 1930, durante 70 años, el público pensó equivocadamente que esos colores tenían un significado esotérico . Desde 1998, los nuevos colores del Tarot de Marsella Camoin y Jodorowsky son el reflejo de la auténtica tradición alquímica.
Esta reconstitución del Tarot de Marsella es un acontecimiento capital en la historia del Tarot. Numerosas generaciones de buscadores han estudiado los últimos Tarots existentes a la búsqueda de secretos iniciáticos, secretos que P. Camoin y A. Jodorowsky han descubierto.
Ellos son dos maestros en Tarots y dan ambos enseñanzas sobre el tema desde hace muchos años. Alejandro Jodorowsky es director de cine, de films iniciáticos, autor de comics y apasionado del Tarot desde hace más de 40 años. En cuanto a Philippe Camoin, enseña su propio método como consecuencia de los nuevos descubrimientos sobre la estructura encontrada en el Tarot.
Philippe Camoin, hace algunos meses, ha revelado a los expertos en Tarot del mundo entero la fecha del más antiguo juego de Tarot de Marsella existente fabricado en Marsella. Se trata de un juego de François Chosson fechado en 1672 del cual el mundo ignoraba la procedencia. Un experto americano, el doctor Robert O'Neil, en comunicación con Philippe Camoin ha podido así retroceder hasta encontrar la fecha de 1608 para Tarots fabricados en Marsella. Esto está lejos de la fecha de 1760 de la que los historiadores hablaban hasta el presente.
Philippe Camoin acaba igualmente de revelar nuevos datos históricos que podrían cambiar la fecha de la aparición del Tarot en Occidente. Según él, es el monje Jean Cassien, fundador de la abadía de Saint-Victor à Marseille en el año 400 después J.-C. quien llegó de Egipto, que contribuyó a transmitir en Europa occidental las enseñanzas secretas de una doctrina fuertemente influida por Orígenes. La orden de Saint-Víctor, en los años 1000, reinó sobre todo el territorio sobre el que más tarde aparecerán los más antiguos Tarots conocidos así como las mas viejas citas o menciones del mismo. Este territorio es el norte de Italia, el norte de España y el sur de Francia. Territorios sobre los que florecerán los cátaros y los templarios.

Esta reconstitución hace intervenir un complejo proceso de comparaciones entre los símbolos presentes en numerosos juegos de Europa, hace intervenir una lógica iniciática extremadamente precisa. No se trata de al copia o de la restauración propiamente dicha de un antiguo juego. El término de " Restauración del Tarot Original " se aplica en tanto que restauración de un sistema filosófico complejo. El Tarot es en efecto considerado como un conocimiento iniciático, una máquina metafísica del cual el juego de cartas no es más que un soporte. Juntos, Philippe Camoin y Alejandro Jodorowsky reconstituyeron el simbolismo del Tarot de Marsella tal como debía ser originalmente en una forma de la que había desaparecido del gran público. Se han añadido igualmente elementos propios de los cuales se conservaba el secreto como siempre habían realizado los Maestros en Cartas.
Los simbolos originales habían sido borrados después de varias generaciones de Maestros en Cartas. El descubrimiento del huevo situado bajo las alas del águila de “El Emperador” ha sido un acontecimiento decisivo y confirma que cantidad de símbolos estaban ocultos esperando el momento de ser revelados, Otros descubrimientos permiten comprender la lógica con la cual el Tarot fue construido originalmente. Entre los otros símbolos restaurados, los más comprensibles para el gran público son las dos serpientes situadas a los pies de “La Templanza” y los cuatro elementos en el “As de copas”.